Después de un tiempo de ausencia en la red para compartir material, aquí de vuelta con la gracia de Dios.
Este blog está destinado a compartirles algún material que elaboré y sigo editando sobre la Lectio Divina, basándome para el primer paso (LECTIO) de comentarios exegéticos, para la (MEDITATIO y ORATIO) algunos comentarios de autores pastorales o bíblicos y mi propia reflexión, y la CONTEMPLATIO con algunas imágenes de la red o escaneadas.
Espero les sea de utilidad. Los archivos se descargan del servidor 4shared, de todos modos cualquier problema con ello, mándenme un correo (victorhugosdb@hotmail.com, victorhugosdb@gmail.com) y se los envío de vuelta.
Este subsidio está pensado para realizar la Lectio Divina personal o comunitariamente (ojalá fuera esto segundo), explico un poco el esquema:
- INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO: En ocasiones contendrá alguna oración o bien deja a libertad del lector esa invocación. Recomendación: no omitirla; en la Lectio Divina, Dios nos habla por medio de su Palabra, así, no hay que dejar de pedir la fuerza de su Espíritu para que nos ilumine.
- LECTIO: Parte más abundante: contiene primeramente unas contextualizaciones del texto evangélico presentadas con la ayuda de viñetas; posteriormente el texto, indicando si así lo presenta, la estructura del mismo; en el texto unas notas a pie de página que indican aclaraciones de lenguaje más preciso, un poco de exégesis; y por último, en ocasiones, algunos puntos a considerar.
- MEDITATIO: Contiene un listado de preguntas que ayudan a la meditación de la Palabra de Dios (¿qué me dice a mi el texto?), pueden seguirse estas preguntas o bien otras que me vengan personalmente de la Lectio del texto.
- ORATIO: En otras viñetas, algunas orientaciones a tener en cuenta al responder a Dios por lo que me ha invitado en su Evangelio. En ocasiones, vendrá la referencia a algún canto, artículo de las Constituciones Salesianas, o documento eclesial.
- CONTEMPLATIO: Ofrece alguna(s) imagen(es) que ayuden a contemplar a Dios (ya sin palabras) por medio del Evangelio meditado.
Espero que de verdad, puedas ir haciéndote el hábito (si todavía no lo tienes) de realizar semanalmente la Lectio Divina, verás que si lo haces con sinceridad y apertura a Dios, irás creciendo en tu vida personal, vocacional, apostólica, etc. Te animo, de verdad a dedicarle poco a poco un tiempo.